Duermo para descansar de mí

Duermo para descansar de mí

 

Duermo para descansar de mí;

me agoto de pensarme

y de pesarme

en la báscula de los pensadores grandes.

Mas este poeta no suspira por Minerva

sino por Volumna, diosa de las guarderías.

Velar por los niños inocentes desearía

y solazarme denunciando los epítetos violados

por este mundo-colmena.

 

Duermo para descansar de mí;

hasta la siesta me echo

para no tener que aguantar

al dichoso pesado que llevo encima.

Quizás por eso anhelo tanto el amor,

para descargar un poco de mi cógito

y descargar las tintas.

 

Duermo para descansar de mí;

hice los deberes demasiado pronto.

Aprendí lo difícil antes que lo fácil:

conocerme antes que latir.

Quizás por eso quiero dormir,

para que alcancen mi rebufo

los sabedores del vivir.

 

Auto-Lección nº 1. Rehabilitación del solitario pensador. 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Poesía. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Duermo para descansar de mí

  1. lnaxiii dijo:

    A veces, lo mejor que podemos hacer es precisamente eso, echarnos a dormir y alejarnos de nosotros mismos, nuestro peor enemigo, artífices del 80, si no el 90% de nuestros peoeres males. Y al despertar, quizá, hayamos ganado algo de paz, la suficiente como para pactar una tregua con nuestro ego y éste, ya más calmado, se deje conocer un poquito. Caprichoso él, que le malcriamos nosotros.
    Saludos.

    Me gusta

  2. Pingback: EL TRÍPODE | DOCTOR MELANCOLÍAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s