“El Guerrero Pacífico”

Análisis de la película “El guerrero Pacífico” de Víctor Salva.

El Guerrero Pacífico es, muy posiblemente, mi película favorita. La película que me cambió la vida. Se trata de un película inspirada en hechos reales cuyo trasfondo es puramente filosófico. Si no habéis visto la película, os recomiendo verla encarecidamente, así el presente análisis podrá entenderse mejor.  Dicha película se encuentra incluso disponible en YouTube.

Dan Millman (Scott Mechlowicz) es un joven deportista de éxito y campeón olímpico que lo tiene todo: fama, fortuna y chicas. Pero su vida dará un vuelco cuando, un día, conoce en una gasolinera a un extraño hombre (Nick Nolte) que le enseñará nuevos mundos de fuerza y entendimiento (FilmAffinity).

A través de los diálogos entre Dan y el extraño hombre de la gasolinera, vamos a desentrañar los aspectos filosóficos de la película, que bien podrían servirnos a nosotros para ponerlos en práctica en nuestras vidas.



Una madrugada, Dan tiene una pesadilla en la que él, en un ejercicio en las anillasaltos, se rompe una pierna. Tras despertar, decide abandonar a una chica en la cama y se va a tomar el aire, acabando en una gasolinera. Allí, establece el primer contacto con el encargado del servicio, de unos 50 años; contacto simple cliente-trabajador. Dan se marcha y el señor se queda en la puerta. Al volver la cabeza hacia la puerta, Dan ve que el señor ahora está en el tejado, habiendo dado un salto vertical de varios metros. Dan, confuso, se marcha.

La madrugada del día siguiente, Dan vuelve a la gasolinera, e inicia una muy interesante conversación con nuestro extraño encargado del servicio. Lo llamaremos Sócrates, ya que por ese nombre se refiere Dan al hombre.

-¿Quieres algo?

-Dígame cómo lo hizo.

-De modo que quieres saberlo…¿De verdad?

-Oiga, el tejado está a una altura de 3 o 4 metros. Nadie puede hacer un salto vertical de más de 1 metro y medio. Soy gimnasta. Uno de los deportes más exigentes, aunque desconocido.

-Los espartanos de la Antigua Grecia también eran gimnastas. Saltaban por encima de los toros. Así se entrenaban los guerreros de élite. ¿No sabías eso?

-Sé más de lo que piensa.

Y piensas más de lo que sabes. Conocimiento no equivale a sabiduría.

-¿Y dónde está la diferencia?

-¿Sabes cómo limpiar un parabrisas?

-Sí.

-La sabiduría consiste en hacerlo.

-Entreno 7 días a la semana, 50 semanas al año.

-¿Por qué tanto?

-¿Me toma el pelo? Estoy apunto de clasificarme.

-¿Clasificarte en qué?

-¿Ve los Juegos Olímpicos?.

-No.

-Oiga, por muy bueno que sea, tengo que hacer todo lo posible por clasificarme.

-Te queda mucho por aprender antes de entender todo lo que has visto.

-¡Vamos! ¡Pregúnteme! ¡Pregúnteme algo! Lo que quiera.

-¿Eres feliz?  [silencio] Me has dicho que pregunte lo que quiera…

-¿Y la felicidad que tiene que ver con esto?

-Todo.

-Mi padre está forrado, en la universidad saco sobresalientes, tengo buenos amigos, estoy en plena forma y solo duermo cuando realmente me apetece.

-¿Y por qué no duermes por las noches? Anoche viniste a las 3 de la madrugada y esta noche lo mismo. Son 2 noches seguidas.

-¿Quién eres? ¿Una especie de filósofo de gasolinera?

¿Necesitas filosofía?

-No, gracias Sócrates. Con la de la universidad me basta.

-Una última pregunta…Si no entras en el equipo olímpico, ¿qué harás?

-¿Si no qué…?

-Has tenido que pensarlo.

-¿Se puede saber qué pretende?

-¿Te pasa algo?

-Ni siquiera sé qué hago aquí. ¡Eres un bicho raro! ¡Y guarda para ti tus palabras!

En esta conversación podemos dilucidar lo que es la vida feliz para Dan: dinero, sexo, amigos, estar en forma… Pero esta vida a Sócrates no le convence, ya que observa en Dan a una persona infeliz. El siguiente paso que debe tomar Dan es ser consciente de su vida y de lo que de verdad quiere.

Otro día, Dan vuelve a salir de fiesta, y acaba en la cama con otra chica. Sin embargo, no puede proceder porque ve a Sócrates en forma de alucinación. Entonces, vuelve a ir a la gasolinera.

-¿Qué te pasa? ¿Otra vez insomnio?

¿Qué significado puede tener soñar con esos zapatos constantemente?

-Que puede que todavía estés dormido. Se puede vivir toda una vida sin despertarse.

-Oye Sócrates, si eres tan sabio, ¿Qué significado puede tener s..?

-[interrumpe] Esto es una estación de servicio. ¡Ofrecemos servicio! No tiene otro objetivo.

-¿Qué el de poner gasolina?

Y el de servir.

(…)

[Dan se dispone a marcharse]

-Gracias por parar. Todo el mundo dice lo que es mejor para ti. No quieren que busques respuestas, sino que creas en las suyas.

-Ya sé. Quieres que crea en las tuyas.

-No. Quiero que dejes de coleccionar información del exterior y que empieces a buscarla por ti mismo en tu interior.

-¿Eres de una secta o algo así?

A la gente le da socratmiedo su interior. Es el único lugar donde encontrar algo que necesita. ¿Por qué no puedes dormir? Tal vez sea porque, de madrugada, cuando todo está en silencio y estás echado en la cama y no hay nadie a tu alrededor, te sientes un poco asustado.  Asustado porque de golpe todo está…vacío.  Intuyo que quieres ser algo más que alguien que se sube a unas anillas y realiza un par de piruetas bien ejecutadas. También intuyo que quieres ser alguien que utiliza la mente y el cuerpo de forma que la mayoría no tiene el valor de hacerlo. Y yo te entrenaré, Dan, para ser un verdadero guerrero.

El método que utiliza Sócrates es el método socrático. Sócrates pretende que Dan saque de sí mismo las respuestas, con la ayuda y guía suya.

Veamos otra conversación con Sócrates:

– Muchas veces me detesto. Lo primero que pensé es como me podía perjudicar la caída de Cale.

– Las personas no son lo que piensan que son. Sólo creen serlo. Y eso es lo más triste.

– ¿No soy lo que pienso?

Claro que no. La mente es sólo un órgano reflejo. Reacciona ante todo. Llena la cabeza de millones de pensamientos aleatorios al día. Ninguno de esos pensamientos dice más de ti que una peca en la punta de la nariz.

En esta conversación se deja ver cómo Sócrates quiere que Dan tenga el control de su mente y decidir qué es lo importante en su cabeza y qué no.

(…)

-Pégame [le da una torta]

-¿Qué estas haciendo?

-Vamos, te daré 10 pavos si consigues darme una torta [le vuelve a dar una torta]. Vamos, pruébalo.

-Oye, déjalo. No quiero pegarte.

-¿No quieres pegarme? [le da otra torta].

-No quiero hacerte daño.

-Ah, no me dejas otra opción que la de seguir pegándote [va a darle una torta, Dan contraataca y Sócrates lo tumba].

-¿Te has fijado en lo eficaz que puede llegar a ser una buena defensa? [Dan asiente].

-¿Qué te parece? Se llama entrenamiento. Y para la vida también se practica. Para desarrollar la sabiduría y poder defenderse en el momento y lugar adecuados. Y sacar la basura.

-La basura la sacas tú.

-La basura está aquí [señala la frente de Dan]. Esta es tu primera lección: sacar todo lo que no necesitas de tu cabeza.

-¿Cómo?

-Te lo contaré mañana, en el campus, en el puente Strawberry.

Aquí, ya tenemos la primera lección para ser un guerrero: sacar la basura de la mente. En la siguiente escena vamos a ver cómo lo hace Sócrates.

-¡Sócrates! ¡Eh! Espera! Tengo menos de una hora. Hay pruebas en el gimnasio. Son importantes. ¿Podemos  ir rápido?

-Claro [tira a Dan del puente al agua].

-¡Eh! ¡Te estoy hablando! ¿Que coño pasa contigo?

-¿No tenias prisa?

-¡Me has tirado por el puente!

Te he vaciado la mente.

¿Que qué…?

-Te he…

-¡No , no! ¡Me has tirado al río!

-Mientras caías, Dan, ¿en qué estabas pensando?

-No lo sé.

-¿En la universidad?

-¡No!

-¿En las pruebas?

-¡No!

-¿En algo que te preocupe?

-¡No!

Experiencia. Has dedicado el 100% a la experiencia. Hasta has dicho una palabra: ¡ahhgg!

-Se te va la olla, ¿Lo sabías?

Llevo toda una vida practicando. Y juntos  haremos que también se te vaya la olla.

-¿Cómo lo has hecho? ¿Sabes artes marciales? No lo he visto venir.

-No estabas atento. Ahora tampoco lo estás. La mente se te vuelve a llenar. ¡Te pierdes en todo lo que se sucede!

el-guerrero-pacífico-Si no sucede nada… [Sócrates coge a Dan de los brazos por detrás].

Dan entonces ve todo lo que está ocurriendo en el parque.

Sócrates le suelta.

Siempre están ocurriendo cosas. Saca la basura, Dan. La basura es cualquier cosa que te distraiga de lo único que realmente importa: este momento, aquí, ahora. Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces.

Vemos como Sócrates incide mucho en sacar la basura, lo irrelevante para poder estar en simbiosis con el presente, el aquí y el ahora. Solo así podrá aprovechar cada momento y apreciar las cosas que ocurren.

Dan va a las pruebas de la gimnasia en potro para ver si puede sustituir a Cale. No es su especialidad, pero se confiado después de haber hablado con Sócrates. Dan lo borda en las pruebas. Ese mismo día, vuelve a visitar a Sócrates. Está muy contento.

-¡Sócrates! ¡Tendrías que haber estado ahí! ¡Te habría encantado! ¡Tu truco funciona! He utilizado tu truco mental y ha funcionado. Estuve alucinante.

No es un truco.

-Sí, bueno, lo que sea. Lo he utilizado. He sacado la basura. No me preocupaba lo que hacía o lo que sucediera, lo que pudiera pasar. Fui hasta allí y limpié mi mente.  Y estuve impecable. Oye, seré tu discípulo. ¿Vale? Haré todo lo que me digas: no beberé, ni comeré carne, ni iré con chicas, lo que tú digas.

-¿Cuánto tiempo ha estado así, limpio e impecable? Tendrías que haberla visto, se ha quedado flipado. Hablas del pasado, regodeándote. No estás aquí, viviéndolo. No has aprendido nada. Vete a casa, por hoy es suficiente.

Dan sigue los consejos de Sócrates: no tiene relaciones, se dedica a hacer trabajos manuales en la gasolinera… Y no lo está sobrellevando bien, incluso en la gimnasia no da el 100%.

-¡Vaya, chico! ¿Cómo va la noche?

-¿Que cómo va? Cansado, hambriento y cachondo. ¿Y tú? Necesito respuestas ahora. Tengo que saber que esto me lleva a alguna parte. Y necesito saberlo ya. A ver…¿qué guerrero se entrena para sus batallas fregando lavabos?

Cuando eres guerrero, aprendes a meditar en cualquier batalla.

-¿Fregando lavabos?

-Evitando lo superfluo. Como tu orgullo. Dejando tus adicciones.

-Ya me dirás qué adicciones tengo…

-¡Hablar! Especialmente, interrumpir. Saberlo todo cuando no sabes nada.

-¿Y crees que eso ampliará mi conciencia ante las cosas? No doy pie con bola, mi entrenador debe pensar que tomo drogas, y creo que…ya no puedo perder más el tiempo contigo.

Solo tienes el presente, Tom.

-¿Me has vuelto a llamar tonto del culo? Porque estoy empezando a pensar cómo alguien solo y que lleva una vida como la tuya me puede enseñar algo. ¿De verdad eres feliz así? Puede que seas de esos que al no haber triunfado dice que el mundo no tiene solución, que lo material no importa y que se puede ser feliz con menos. ¡¿Menos de qué?! ¿Menos de nada?

-Te llamo tonto del culo cuando te comportas como tal, como ahora, Dan, cuando dejas que las emociones te controlen.

-¡No es una emoción!, ¡es sentido común! ¿Sabes qué? Te diré una cosa: sea cual sea tu nombre, cuando consiga lo que quiera, seré feliz. De verdad y para siempre. Todo lo demás vendrá solo. Porque haré que suceda.

Dan vuelve a la vida que llevaba antes.

Un día, después de una noche desenfrenada, sale con la moto y tiene un accidente por descontrol. Se ha roto el  fémur por  16 puntos distintos y tiene un clavo de acero en ese lugar.  Los médicos dan por terminada la vida deportiva de Dan. Lo máximo que podrá hacer Dan es volver a andar.

Dan, sin embargo, cree que puede recuperarse. Tiene 8 meses antes de las próximas pruebas para los Juegos Olímpicos. Sin embargo, ni los médicos ni su entrenador lo creen.

Hay que destacar, a partir de este momento,  2 puntos clave en la película:

-Cuando Dan supera la primera fase del entrenamiento de Sócrates, al destruir todos sus trofeos, en señal de que el pasado ya no le importa. Ya ha comprendido el valor del presente, lo que realmente importa.

-Cuando en un sueño, el Dan “vividor” es vencido por el nuevo Dan. “Tengo que deshacerme de ti” le dice a su antiguo yo. Y lo tira por un edificio.

Esa misma noche del sueño vuelve a la gasolinera.  Vamos a presenciar un diálogo muy interesante, que marca una antes y un después en la vida de Dan. Dan, está confuso, a pesar de aceptar que su vida no funciona.

-No sé qué hacer ahora.

-Primera acción de un guerrero consciente.

-¿Cuál es?

No saber.

Si teníamos alguna duda de porqué nuestro sabio es llamado Sócrates, ahora ya no debería haber ninguna.

-¿Qué me está pasando? Nunca lloro.

-Pues ahora sí.

ohdios

-Me violenta.

-Las emociones son naturales, como los cambios de tiempo.

-¿Qué haces cuando pierdes todo lo que da sentido a tu vida?

Dan hace alusión a su lesión que le impide creer fuertemente que puede volver a la gimnasia de élite.

Todo en la vida tiene un propósito, incluso esto. Y depende de ti descubrirlo.

(…)

Tu entrenamiento ahora pasará a la siguiente fase.  Una fase donde encuentres las respuestas desde el interior. ¿Ves el Plymouth? Siéntate en él hasta que encuentres algo valioso que decirme.

-¿Y ya está?

-No quiero saber nada hasta que tengas algo digno que compartir.

-¿Eso es todo?

Dan se dedica esa noche a meditar y cuando se le ocurre algo, va a hablar con Sócrates, que está trabajando. En cierto modo, tiene algo de método socrático, pues Dan tiene que “parir” la respuesta desde sí mismo.

-De acuerdo. Vale. Rabia, odio, violencia…Todo se reduce a temor. Por lo que el temor, no el dinero, es la raíz del mal.

A Sócrates no le convence. Dan vuelve a meditar.

-La teoría del caos es correcta a excepción de que el caos no es nada caótico, sino que está perfectamente controlado.

Error, sigue intentándolo, Dan.

-Si le dejas a alguien 20 dólares y además lo vuelves a ver, habrá valido la pena.

(…)

-Cuando haces un sándwich de mantequilla y gelatina, primero pones la mantequilla, no la gelatina, en la base del pan.

(…)

La gente a quien cuesta más querer, es quien más necesita el amor.

Uy!! Casi, Dan…pero no.

Finalmente, ya pasada la noche y comenzado el día, Dan halla la respuesta.

-Cada momento es único. No hay instantes vacíos.

-[Sócrates se ríe] Sí, bienvenido al club.

Veamos ahora, qué opina Sócrates de la muerte.

-Es una transformación. Es un poco más radical que la pubertad pero nada por lo que tengas que preocuparte. La muerte no es triste. Lo triste es que la gente no sepa vivir.

En el siguiente diálogo, podemos observar como Dan está dando el paso fundamental y necesario para ser un guerrero.

-Creo que puedo hacerlo. Estoy preparado.

-¿Para qué?

-Para llevar mi vida a un plano superior.

-¿De verdad?

Y servir a los demás.

Aquí, se nos muestra como Dan ha captado el mensaje que le dio Sócrates ese día que le dijo:

-Esto es una estación de servicio. ¡Ofrecemos servicio! No tiene otro objetivo.

-¿Qué el de poner gasolina?

-Y el de servir.

Continuemos con la conversación.

-Si me lo preguntas, haré lo que me digas.

-Muy bien. Creo que deberías seguir con los entrenamientos de gimnasia. Un guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, Dan, encuentra el amor en lo que hace.

-¡Mírame! ¡Llevo un clavo en la pierna!.

-Ser guerrero no es ser perfecto. ¡O salir victorioso o ser invulnerable!  El guerrero es totalmente frágil. Es su único coraje.

-¿Y cómo crees que puedo entrenar? ¡He tenido un accidente!

-¡El accidente es tu entrenamiento! ¡La vida es elegir! Puedes elegir ser una víctima o cualquier otra cosa que te propongas.

-¿Cómo si nada hubiera pasado?

-¡Un guerrero actúa! ¡El tonto sobreactúa!

-¿Y si no puedo hacerlo?

-Eso es el futuro. Ya lo verás.

-¿Por dónde empezamos?

-No hay que empezar ni parar. Solo hacerlo.  Quiero enseñarte una cosa.

Dan ve unas anillas fuera de la gasolinera.

-¿Cuándo lo has hecho?

-Cuando estabas convaleciente en el hospital.

-¿Cuándo estaba qué…?

-Ya podemos ponernos manos a la obra…el_guerrero_pacifico (1)

Dan comienza a entrenar en la piscina, corriendo y en las anillas. Poco a poco va mejorando hasta que vuelve a su estado de plena forma. Sin embargo, su entrenador no cree que Dan vuelva a ser el de antes y no le permite competir. Sin embargo, Dan insiste en que le deje demostrar lo que sabe hacer en las anillas.

Dan, enfadado, va a ver a Sócrates.

-La mayoría de la humanidad sufre tu aflicción, Dan. Si no se consigue lo que se quiere, se sufre. Y hasta cuando lo consigues, sigues sufriendo…porque no lo puedes conservar para siempre.

-No me ha creído capaz.

-No importa.

-No sabe que estaré al 100%.

¡No necesitas ninguna carta certificando nada para subir a las anillas!

-¡Sí que la necesito! Ahora mismo solo quiero ganar el oro. ¡Sí que la necesito! ¡La necesito…!

-¡El oro es un capricho! “Solo así sería feliz…” ¿Oyes esa vocecita?

-Es un sueño, ¿vale? No puedo creer que los sueños sean malos.

No puedes rendirte ante tus sueños. Tienes que rendirte ante lo que no tienes y nunca tendrás: el control. Acepta que no controlas lo que te ha sucedido. Que puede que compitas o no en los Juegos Olímpicos. Qué puede que sí o puede que no…Y que tú siempre serás excepcional en ambos casos.

-Estuve a punto de echarlo todo a perder. Y te preocupaste por mí. ¡Y me dijiste que querías que volviera a entrenar!

-Dije que un guerrero hace lo que le apasiona.

-¡Y eso es lo que me apasiona!

-¿Conseguir el oro? ¿Vivir teniendo miedo a la posibilidad del fracaso? ¿Eso te apasiona?

-¡No! Soñar con estar ahí arriba y conseguir el oro. Hacer lo que siempre he creído que estaba predestinado a hacer. Saltaba en una cama elástica antes de ir en bici porque me apasionaba. Porque fue lo primero que sentí que me apasionaba. Lo siento, ¿vale? Creía que era fuerte, pero…no lo soy. Porque he intentado salir adelante con todo esto…pero no puedo.

-Mañana por la mañana ponte botas de monte. Quería llevarte a un sitio desde la primera noche que viniste. Es un poco lejos pero creo que por fin estás preparado para verlo.

En esta última conversación, vemos como Sócrates quiere que Dan se dé cuenta de cuál es su pasión de verdad. Su pasión son las anillas, no el oro ni la fama que puede conllevar. Dicha pasión se puede manifestar en cualquier lugar, por sí misma.  La segunda fase ha sido superada. La próxima fase, la tercera y última es la que Dan debe superar para ser un guerrero. Dicha fase tiene como escenario el monte. Veamos como sobrelleva Dan dicha fase.

-Por favor, dime que ya llegamos. Venga, Sócrates, llevamos 3 horas…

-Hemos llegado.

-¿A dónde?

-Al lugar que te dije.

-¿Por la vista?

-Ahí, justo en tu pie.

-¿La flor?

-No.

-¿Entonces qué…?

-La piedra.

-¿Qué tiene la piedra de especial?

-¿Qué te pasa?

-¡Anda ya, Sócrates! ¿Esto es lo que por fin estaba listo para ver?

Durante el camino estabas emocionado, contento…

-Porque pensaba que iba a ver algo.

-Estabas como un niño en día de Reyes. ¡Tú mismo lo has dicho! La excursión te ha hecho sentir bien.

-Porque durante las 3 últimas horas esperaba ver algo maravilloso.

-¡Claro que lo es!

-¿Es que no lo ves? ¡Es una piedra!

-Tendría que habértelo dicho antes de que saliéramos. Pero supongo que tampoco sabía lo que encontraríamos. Nunca lo sé.  Siento que ya no estés contento.

Dan reflexiona un momento y halla la respuesta. La Mayéutica en plena acción.

-El viaje. El viaje aporta la felicidad, no el destino.

Dan decide subirse a las anillas y demostrar a su entrenador lo que sabe hacer, sin su permiso. Dan hace una demostración impecable. Ante tal demostración, su entrenador decide dejarle realizar las pruebas para elegir el equipo que representará a EE.UU en los Juegos Olímpicos.

Dan, antes de partir en coche hacia las pruebas con todo el equipo, pide a su entrenador que paren en la gasolinera, supuestamente para presentarles a Sócrates. Sin embargo, Sócrates ya no está. La gasolinera se ha convertido en una estación de autoservicio. Es una idea genial, pues transmite a Dan la idea de que ya no necesita un maestro, un Sócrates, ya puede valerse por sí mismo, ser su propio maestro.

En las pruebas, Dan realiza una demostración perfecta, como cabía esperar. Competirá en los Juegos Olímpicos.

Justo en el final de la película, cuando Dan está terminando su ejercicio en las anillas, llega el culmen de toda la filosofía contenida en la película:

 -¿Dónde estás, Dan?

-Aquí.

-¿Qué hora es?

-Ahora.

-¿Qué eres?

-Este momento.



Muchas gracias por leer este texto. Significa mucho para mí esta película y quería compartir este análisis.

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Una respuesta a “El Guerrero Pacífico”

  1. diego dijo:

    estuvo chevere eres un heroe

    Me gusta

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